Volver

Olascoaga - Souto

Sinagoga y Centro Comunitario NCI

El edificio propone para las dos actividades fundamentales que establece el programa (religiosa y eventos sociales), dos suelos independientes, de manera de brindar máxima disponibilidad de espacio y flexibilidad para cada una de ellas. En consecuencia, se ubica la Sinagoga en la planta baja, y la Sala de Eventos en planta alta, y cada uno de estos espacios se apropia de la casi totalidad de la superficie disponible, incluyendo espacios exteriores propios. La Sinagoga se define con una depresión en el suelo continuo de la planta baja, un muro y un haz de luz cenital en el centro de la misma. Los límites del recinto son livianos en todo el perímetro no ocupado por el muro, y variables, en la medida que, según la actividad, la concurrencia aumenta o disminuye. La continuidad del suelo y su depresión refieren a la idea de "un alto en el camino", en relación con el pasado nómada de las tribus de Israel. El muro, orientado a Jerusalén y materializado en piedra amarillenta, no oculta su referencia al Muro de los Lamentos, y la luz cenital se desliza por la irregularidad de su aparejo, justo en la zona donde una cavidad aloja el Arón Hakodesh, el Arca que guarda las escrituras sagradas. Finalmente, un cielorraso conformado con tablas suspendidas, evoca los tabernáculos efímeros que erigían los antepasados nómadas de los fieles. El edificio presenta una imagen pétrea, contemporánea pero leve y deliberadamente atemporal, que articula su volumetría con un entorno que no ostenta grandes valores, pero sí una morfología disímil, con edificios elevados y casas de dos niveles. Por razones de seguridad y privacidad el predio se cierra al exterior, y los vínculos visuales de los espacios interiores con aquel son indirectos, o mediatizados por capas que desdoblan los vanos y las piel de cerramiento.
obra